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Subastan un caño de 24.000 dólares para terminar con la caza furtiva

El caño, sorteado por una compañía con base en Los Ángeles, California, tiene forma de colmillo de elefante, mide casi un metro y está enrolado con papel de oro de  24 quilates.

El caño está valorado en 24.000 dólares  y el dinero obtenido en la subasta será destinado a apoyar la causa de la Fundación de Vida Silvestre Africana (AWF). Lamentablemente, el maravilloso artículo de lujo, solo llegó a venderse por 4.000 dólares.

Para enrolar este atractivo y curioso caño, se utilizó medio kilogramo de marihuana, unos 170 gramos de concentrado de cannabis y  casi 60 gramos de bubble hash. Por su puesto, el papel para envolver toda esta sustancia tenía que ser igual en calidad, por lo que se decidió el uso de papelillos con oro de 24 quilates. Si bien ya hemos visto las excentricidades de gasto de dinero de muchos famosos amantes de la marihuana, este caño puede ser posiblemente el más caro hecho hasta el momento.

Stone Road Farms, es la compañía de cannabis de Los Ángeles que ha subastado la codiciada pieza de arte. Pero todo lo ha hecho por una buena causa que es tratar de acabar con la caza furtiva. Según declaraciones desde la empresa, cada vez “más elefantes y rinocerontes están muriendo por la caza furtiva, más que por causas naturales o conflictos con los humanos”. Y precisamente la fundación AWF está trabajando para buscar un fin al contrabando ilegal de colmillos.

El caño fue enrolado por el famoso artista Weavers, que acumula miles de seguidores en sus redes sociales gracias a las fotos y videos de sus caños con formas imposibles como pistolas, dagas, martillos o espadas.

El fundador de Stonte Road Farms, Lex Corwin, habló con High Times, para expresar su preocupación sobre el rápido descenso del número de elefantes en el planeta: “nuestra generación podría literalmente eliminar de la faz de la tierra a este majestuoso animal”. Las cifras son alarmantes ya que probablemente no queden ejemplares vivos para las futuras generaciones en un corto plazo si se continúa con su caza ilegal.

Aunque el caño no llegó a venderse por 24.000 dólares, Corwin sigue pensando que fue una ganancia más que una pérdida. El monto más alto era el valor del caño pero no lo que se pedía en la subasta. Los 4.000 dólares ganados irán enteramente a la lucha contra la caza furtiva.  Corwin también contó a la prensa que el ganador del caño es su mayor inversor así que al final, la majestuosa pieza quedará al fin y al cabo, dentro de la familia.

Fuente: Herb.co

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