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¿Qué tipo de gente vista los dispensarios de cannabis?

Con la legalización de la marihuana, estos negocios proliferan y no es difícil encontrar uno en cada esquina de ciudades como Denver. De siempre se ha asociado la marihuana a un tipo de personas en concreto, pero el consumo de cannabis no tiene nada que ver con el aspecto de cada uno, y todo tipo de clientes visitan estos lugares. Como si se tratara de bares, acá te dejamos los tipos de clientes a los que los  dependientes o “budtenders” tienen que atender cada día:

Los primerizos

Es toda esa gente que experimenta por primera vez entrar a comprar en un dispensario. Les delatan sus ojos bien abiertos, su mirada de entusiasmo y emoción al estar por primera vez en un supermercado de la marihuana. Para los extranjeros que viven en países donde la marihuana está prohibida, es una experiencia de otro nivel. Ver tan cerca los cogollos, poder hablar con el budtender y que te aconseje y te deje oler las muestras… Mucha gente solo viene a mirar y también están los curiosos que no consumen, pero quieren ver cómo es una tienda de cannabis por dentro. En este grupo no hay diferencia entre estilos, profesiones o aspecto.

Los indecisos

Son aquellos que entran en la tienda con total seguridad de lo que van a comprar pero se pierden en el sin fin de posibilidades. Son los que no son capaces de decidir entre, por ejemplo, dos  variedades con el mismo nivel de THC pero con distinto aroma y que preguntan a cerca de todos los productos nuevos y formas de consumo que la tienda pueda ofrecer. Normalmente, después de hacer preguntas incansables durante más de media hora, se deciden a comprar el caño pre-enrolado más barato.

Los habituales

Los clientes de siempre, que viven cerca y que cada dos o tres días hacen su parada obligatoria en el dispensario para abastecerse de su hierba favorita. Son los que saludan a los budtenders como si fueran amigos desde la universidad y hasta conversan con ellos sobre su vida privada. Normalmente cuando entran, los tenderos más eficientes ya tienen preparado lo que se van a llevar.

Los postmodernos

Suelen ir vestidos como dictan las últimas tendencias, pero con aspecto de no haber pensado mucho en la mañana qué ponerse, aunque les haya costado horas preparar el modelito. Las zapatillas de la marca Vans o Converse, suelen ser un complemento que siempre les acompaña. Piden haciéndose los interesantes, cuando lo único que quieren es fumar cualquier cosa para seguir su camino volados mientras escuchan su música en gigantes audífonos – otro accesorio indispensable-. La bicicleta también es el medio de transporte obligatorio de este tipo de clientes.

Los que salieron del armario

Son todas aquellas personas que han llevado en secreto durante años que fumaban marihuana, por temor a perder sus trabajos o a que les quitaran a sus hijos y que por fin pueden consumir en libertad y sin que se les ponga la etiqueta de criminales. Desde dueños de casa, a abogados con terno y corbata o gerentes de empresa, estos consumidores suelen ser de la vieja escuela y son los que al comprar, suelen ser fieles a sus variedades favoritas. Cada vez son más los que se atreven a innovar y probar otras formas de consumo, como las micro dosis.

Los jubilados incansables

¿Quién no ha ido a un bar en el que siempre hay un señor mayor en la barra dándole conversa al mesero? En los dispensarios sucede algo muy parecido. Lo que pasa es que este tipo de “cliente” suele ser todavía escéptico en todo lo que tiene que ver con el cannabis y van a las tiendas a hacer cientos de preguntas sobre todos los productos durante horas pero al final, se van con las manos vacías. Es de entender que tengan sus dudas, pues en su juventud, no estaba bien vista la marihuana. No suelen ser agresivos y hay que tenerles paciencia. Seguro que los que prueban el CBD acaban descubriendo la solución a muchos de sus males.

Fuente: leafly.com

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