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Las yerbas sean unidas: Consentina, la primera yerba mate con cannabis que se lanza en Uruguay

Ramiro Barreiro
Edición 140
Ramiro Barreiro
Edición 140

Se llenan 3/4 partes del mate con yerba. Se tapa el recipiente con la mano y se agita. Una aureola verde, perfecta e inútil como un cero, se dibujará en la palma. Agua fría primero, luego caliente, a punto de hervir. La yerba se hincha y el mate está pronto para que comience la ronda. Una tradición milenaria.

Ramiro Barreiro, desde Montevideo

La palabra yerba proviene del guaraní Caa, que significa planta o selva. Cuenta la leyenda que el dios Tupá visitó a la bella india Yarí, quien cuidaba de su anciano padre, inválido y ciego, en medio de la tundra. El creador del universo -para las tribus guaraníes- decidió premiar el trabajo de la muchacha con una nueva planta que le daría las fuerzas necesarias para semejante labor. En la actualidad, el mate sigue saciando hambres y espíritus y grandes debates y confesiones se dan en torno a su consumo.

El ritual es religión en Uruguay y Argentina, principal productor mundial de yerba, pero ha expandido sus fronteras en la última década y hoy se consume en Chile, Siria y Líbano. La diáspora rioplatense también llevó la bebida a España y Estados Unidos.

Pero en ningún lado es tan importante como en el país del can

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