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La estrategia del caracol

Ramiro Barreiro
Edición 136
Ramiro Barreiro
Edición 136

Las mismas madres que hace más de un año consiguieron que Argentina promulgara una ley de cannabis medicinal hoy naufragan en el pantano de la burocracia y reconocen que la norma no ha beneficiado a nadie.

Por Ramiro Barreiro, desde Buenos Aires.

Las tres mujeres miran a Joaquín. El pequeño al que le cuesta dormir por culpa de un salvaje Tourette, un trastorno neurológico que causa movimientos involuntarios. Esperan ansiosas que el niño responda favorablemente luego de tomar sus dos primeras gotas de aceite de White Widow. Unos meses antes, su humanidad fue invadida por dos antipsicóticos recetados por su médico, que le provocaron ataques de ansiedad, entumecimiento de miembros, babeos e incontinencia urinaria. Entonces, Macarena, su mamá, decidió cortarlos, y su abuela María Eugenia acercó a la familia Navarro el mejor de los reemplazos: el cannabis.

Apenas pasaron unos minutos para que el niño se exprese. Miró a la bisabuela Nelly y dijo: "abu, ¿Vamos a dormir una siestita?". La ocurrencia impactó a las mujeres, acostumbradas al Joaquín hiperactivo, que combinaba todos los tics posibles. Al que se le caían las cosas de las manos y que dormía apenas cinco horas por día, y de a ratos. Los

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