El Taj Mahal: Una lágrima en la mejilla del tiempo.

Jorge López Orozco
Edición 142
Jorge López Orozco
Edición 142

Una cúpula alba y enorme, recuerda una historia que honra al amor perdido y que desde hace casi cuatro siglos ha sido un imán para los viajeros del mundo. Tan famoso como la torre Eiffel o Machu Picchu, el Taj Mahal hay que visitarlo estando en India porque no existe foto que lo represente a cabalidad.

Son las 9 AM y la ciudad de Agra, en el estado de Uttar Pradesh, está despierta desde hace horas. Hay 35° Celsius de calor aplastante y sudoroso, mientras una larga fila de turistas internacionales enfrenta los pórticos que separan al mundo real de la gran atracción que conserva y le da renombre a esta urbe: el Taj Mahal.

Centenares de vendedores de agua, taxistas poco amistosos, guías que hablan en perfecto español (o el idioma que necesite hablarse) y niños mendigos, se arremolinan ante los foráneos viajeros que están premunidos de todo tipo de cámaras fotográficas y que esperan pacientes pagar de una de las entradas más caras de algún templo en India. Son cerca de 10 mil pesos chilenos, algo que alcanzaría para comer una semana en cualquier punto de este gigante país asiático.

El Taj Mahal es un objeto de fijación y la foto-trofeo ideal de una visita por India. Sus casi cuatro siglos de vida ha sido descrit

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