TEST

El Fin

Edición 150
Edición 150

-¡No sé qué hice! ¡Juro que yo no fui! -Gritaba el hombre desquiciado mientras que carabineros le insistía que arrojara sus cuchillos y la hierba.

-¡Tíralos!

-¡¡Yo no fuiiiiii!! ¡Yo nooooooooooooooo! -Insistía el hombre llorando confuso. Sus manos estaban rasguñadas y su cuerpo ensangrentado, pero algo se movía detrás de él.

-¡Quieto! ¡Al suelo, huéon! -Exclamaba con violencia el policía mientras lo apuntaba con el arma.

El hombre, asustado y temblando, miró tras de él. ¡¡¡ GGGGGGGGRHHH!! Algo lo golpea y se desploma en el suelo con su cabeza partida en dos. Un cuerpo borroso se mueve rápidamente y emite sonidos guturales que imitan la voz del hombre muerto: ¡Yo no fuiiiiiiiiiiii! ¡¡Yooooo nooooooooooo!!

Disparan confusos hasta destrozar los cuerpos del hombre y la mujer víctimas de aquella criatura que nadie podía distinguir.

"¡Yoooooooo noooooo fuiiiiiiiii!", repetía la voz. Cada vez era más gutural y lento el sonido, y los confundía.

-¡Me duele la cabeza! ¡Los oídos también! -Gritaba uno de los uniformados.

La criatura difusa comienza a imitar su voz y salta sobre ellos cortándolos en dos, uno por uno. ¡¡ZZZAAAAAANNNNNNGGG!!! Crujen los cartílagos y se revienta la ardiente sangre por las paredes.

Ya era de noche e ingresa un escuadrón de hombres armado al lugar.

-¡Que nadie se mueva!

Luego de una elipsis de oscuridad y silencio iluminan los cuerpos con linternas. SONIDO AGUDO QUE ROMPE LAS AMPOLLETAS DE SUS LINTERNAS.

-LLLLLLLLLIIIIIIIII -gritan espantados al ver una criatura indeterminada comiéndose los ojos de los cuerpos partidos.

-¡¡Me duele la cabezaaaaaaaa, los oídos también!!! -Imita la voz de los policías muertos.

Disparan desesperados, mientras que las criaturas comienzan a multiplicarse en ese cuarto oscuro. Los seres oscuros escapan hacia la ciudad imitando sonidos de la calle, devorándose a los vivos y también a los muertos, excepto a un hombre que fumaba hierba en su hogar.

Descubre la salvación e intenta informar a los demás, pero nadie le creería y la hierba pronto se extinguiría.

-¡¡AHHHHHH!! PIPIPIPI GGGRGRGGRGRG.

-¡¡YOOOOOOO NO FUIIIIIIIII!!

¡Oleadas de criaturas invaden la ciudad! (Informan en el noticiero mientras que las personas huyen hacia ningún lugar, porque el mundo está invadido por estos seres).

-¡Nos informan que deben resguardarse! Hablará el primer ministro. (Desde el noticiero).

-Les pido resguardarse, el ejército asiático estuvo experimentando con personas que sufrían trastornos mentales, los resultados son nefastos, nos han pedido a todos los ministros que informemos a la población sobre los resguardos, estas criaturas son altamente peligrosas. Los presidentes están reunidos.

- ¡Señor ministro! ¿Qué experimentos son esos??

- ¡Señor ministro! ¿¿Ocurre en todo el planeta??

- ¡Sr. ministro! ¿¿Si atacan, cómo nos defendemos??

- ¡Sr. ministro! ¿¿Hay forma de matarlos??

- ¡Sr. ministro! ¿Es cierto que la marihuana los detiene?

(Periodistas).

- ¡Por favor, les pido calma! Quédense en sus hogares, no hagan ruidos que ellos imitan todo, no sabemos mayores detalles ¡y se descarta el uso de hierbas para detenerlos!

Comienza a temblar fuerte, pero no es un temblor, es como si fueran millones de caballos galopando por la ciudad. Todos se asoman por las ventanas, incluso las cámaras intentan desesperadamente grabar lo que ocurre, de pronto caen cámaras al suelo, todos gritan, las exclamaciones se multiplican por millones, ¡son ellos! ¡¡¡AHHHHH!!! ¡¡¡Aaaahhhhhhhh!!

SILENCIO

El viento sopla en la ciudad, quietud. La luna sigue saliendo de noche y el sol a veces aparece de día. Por un tiempo el planeta se volvió gris, las criaturas siguieron multiplicándose y comiéndose entre ellas hasta no dejar nada, con miedo comenzó a asomar el sol, los bosques y ríos invadieron lugares donde antes hubo ciudades. Los insectos parecían prehistóricos, la marihuana acabó con las criaturas, pero el hombre nunca más volvió.