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Junio 10, 2019

En 3 de las 17 sesiones, en lo que va del año, de la comisión de salud del Senado, se han escuchado posturas a favor y en contra de la Ley Cultivo Seguro que fue aprobada por amplia mayoría en la cámara de Diputados en mayo de 2018.

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En aquella ocasión fueron 121 los votos a favor de la iniciativa presentada en julio de 2017 y sólo seis los votos en contra del proyecto. Con ese antecedente, que incluye un apoyo transversal a la iniciativa por parte de todos los sectores políticos representados en la cámara, fue despachado al Senado para su revisión.

La comisión encargada de recibir a los representantes de la sociedad civil, incluyendo también al Ministro de la Corte Suprema, Lamberto Cisternas, y representantes del Ministerio de Salud y otras entidades del rubro, está compuesta por las Senadoras, Carolina Goic de la DC y Jacqueline Van Rysselberghe de la UDI, además de los Senadores Rabindranath Quinteros del PS, Francisco Chahuán de RN y Guido Girardi del PPD.

Desde el 7 de enero de este año, la comisión de salud se ha reunido en 17 oportunidades. En tres de esas sesiones se discutió el proyecto emanado desde la cámara, escuchando posturas y casos del uso del cannabis medicinal, que incluso tiene detractores en la misma profesión, a pesar de que cada vez son más los médicos abiertos a estudiar el sistema endocannabinoide humano y el uso de cannabis como parte de tratamientos complementarios.

El proyecto

Para entender qué se está discutiendo en el Cogreso es necesario precisar que esta iniciativa busca proteger a los cultivadores medicinales de cannabis que, facultados por la misma ley 20.000, por inconsistencias de la misma, deben sufrir la incautación de sus plantas en procesos legales luego de una denuncia, aún sin ser traficantes de drogas, mientras dure la investigación del Ministerio Público.

Una más de las demostraciones de las políticas persecutorias en contra de los consumidores y cultivadores de cannabis. La idea central del proyecto es que la prescripción médica sea suficiente para evitar ese engorroso trámite que deja sin su tratamiento a pacientes que sólo buscan una forma de aliviar sus dolencias a través de esta planta y asesorados por profesionales de la salud.

En definitiva, con una receta médica podrías asegurar que no se llevarán tus plantas, aunque haya un allanamiento buscando inculparte por delitos relacionados al tráfico y distribución de estupefacientes. Sólo un primer paso y un piso mínimo que asegure la dignidad y la libertad de derechos fundamentales de los pacientes de cannabis medicinal.

Para eso, el proyecto incluye la modificación del Código Sanitario, lo que permitirá tener como única forma de asegurar tu cultivo y cosecha con fines medicinales, la prescripción médica, complementando la ley 20.000.

Para eso, la prescripción médica debe incluir el diagnóstico de la enfermedad, el tratamiento que llevará al cabo el paciente y la forma en que se administrará este, la que en ningún caso debe ser por combustión.

Todo tipo de elaboración artesanal de derivados del cannabis serán reconocidos como productos por esta ley, otra forma de asegurar el autocultivo. Tampoco será necesaria una autorización del SAG para cultivos personales, solo para cultivos industriales.

Futuro de la ley

El primer paso dentro del Senado es su discusión en la comisión especializada, lo que según organizaciones como Fundación Daya o Mamá Cultiva, es difícil de ser aprobada, dada la composición de esta instancia, con el apoyo sólo de Quinteros y Girardi hasta el momento.

Pero desde las mismas organizaciones confían que la discusión y votación en sala será determinante para la aprobación de este piso mínimo que urge para entregar dignidad a pacientes terapéuticos y como base para una nueva política de drogas por parte del Estado.

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