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Mayo 6, 2019

Hasta hace poco tiempo, hablar de salud mental en Chile no era recurrente. Las cifras de depresión, ansiedad, trastornos bipolares y otras enfermedades mentales eran más bien anecdóticas en un país sin políticas públicas eficientes respecto de estos problemas de salud.

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Hace poco, un diputado de la república presentó licencia médica debido a que trataría una crisis del trastorno obsesivo compulsivo que padece y que no le permitía vivir con normalidad algunas situaciones cotidianas.

Varias figuras mediáticas han reconocido padecer este tipo de trastornos, mucho más comunes de lo que uno podría llegar a pensar. Y es que las cifras indican que Chile posee una tasa de personas que sufren síntomas de depresión cercana al 20% según el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, COES.

Esto sitúa a Chile como uno de los países con mayor índice de esta enfermedad en América Latina, por lo que urge comenzar a establecer planes y políticas públicas que permitan prevenir, tratar y socializar estas enfermedades de salud mental, ya que no existe una ley referida a estos trastornos.

Cannabis medicinal

Uno de los mayores riesgos de padecer enfermedades como la depresión es que, sin ayuda ni tratamiento, esta termine en un suicidio. Esta consecuencia es multifactorial, es decir, no hay una sola causa por la que las personas deciden terminar con su vida, sino más bien son un cúmulo de razones y factores las que se manifiestan en síntomas de depresión.

Por eso, ante situaciones en la que alguien pueda sentir que la depresión la abraza, se debe recurrir a ayuda profesional. La mayoría de los tratamientos incluyen fármacos para regular el estado químico cerebral que es determinante a la hora de sufrir cuadros depresivos mayores.

Según un estudio del Instituto de Investigación sobre Adicciones de la Universidad de Buffalo en Estados Unidos, la producción de endocanabinoides se ve reducida cuando se presentan cuadros de estrés crónico, que muchas veces derivan en depresión. Es por eso que suministrar cannabinoides de la planta de marihuana ayudaba a combatir estos cuadros.

Sin embargo, no existe mayor evidencia científica para establecer que el cannabis medicinal puede ayudar a combatir la depresión en todos los pacientes. De hecho, para muchas personas depresivas que consumen cannabis, este uso es contraproducente generando episodios de psicosis o crisis de pánico.

Aun así, tampoco existe evidencia científica que relaciones directamente el consumo de cannabis con la prevalencia de depresión en las personas. Lo que sí se ha podido determinar es que el consumo debe ser responsable y en mayores de edad.

Opción personal

Es importante recalcar que los efectos del cannabis difieren según quién la consuma. Todas las personas tienen distintos niveles de tolerancia hacia el cannabis, gozando o sufriendo de los efectos de la cepa consumida.

Una terapia psicológica es el mecanismo básico para tratar una depresión de forma médica, lo que puede ser acompañado por un tratamiento médico. Si es con cannabis, lo ideal es que también sea guiado por una persona profesional.

Muchos bancos de semillas ofrecen cepas que poseen entre sus características ayudar a tratar síntomas depresivos, por lo que existe la alternativa de cultivar y probar estas opciones.



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