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Enero 29, 2019

A la hora de lanzarnos a cultivar, la elección de las semillas es cuanto menos, una de las decisiones más importantes. En el mercado existen cientos de variedades diferentes, semillas que aguantan mejor unos climas que otros o cepas que en indoor necesitan una cantidad de luz o agua determinadas.

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La cantidad de bancos de semillas que existen en el mercado, también en ocasiones pueden hacer que un cultivador principiante se pierda en un mar de indecisión. Es muy importante tener claro qué es lo que buscamos. Hay semillas que generan mayores cosechas, pero de menor calidad, semillas que darán plantas con más propiedades medicinales que psicoactivas, y otras cuyos aromas y sabores son bien potentes.

También hay que tener muy claro cuánto tiempo y dinero queremos dedicar a nuestro cultivo. Si no tenemos muy buena mano con las plantas y tampoco ganas de ponernos a jardinear todos los días, hay semillas que crecen más rápido y necesitan menos cuidados que otras.

Tipos de semillas según género y cultivo

Antes de plantar hay que saber dónde vamos a colocar nuestro cultivo, si será de interior, de exterior y de la inmediatez y calidad que queramos obtener en la cosecha final. Si no hemos cultivado antes, quizá una de las mejores opciones para asegurarnos el premio final sea una semilla feminizada y automática.

Regulares: son aquellas que no han sufrido modificaciones genéticas, semillas que provienen de la planta tal cual, por lo que tenemos posibilidades de que, al usarlas, también aparezcan machos. Si se usan este tipo de semillas hay que estar muy atentos del cultivo, ya que hay que localizar al macho rápidamente para que el resto de plantas hembra puedan seguir creciendo sin alteraciones de su sexo.

Feminizadas: son las semillas que ya han sido intervenidas por el hombre para que sean hembras sí o sí, y no quepa la posibilidad de que aparezca un macho en la cosecha. La mayoría de bancos vende semillas feminizadas, ya que a la hora de plantar los consumidores prefieren apostar por lo seguro y no arriesgarse.

Autoflorecientes: son las más populares entre los cultivadores chilenos, debido a su capacidad de producir cosechas en un tiempo record. Han sido intervenidas para que no sea necesario modificar el ciclo de luz y la floración es mucho más corta que con las semillas feminizadas o regulares.

Tipos de semillas según su especie y efectos

También hay que tener en cuenta los efectos que tendrá nuestra marihuana en función de si hemos cultivado una sativa, una índica o una rudelaris. Dependiendo del tipo de consumo que hagamos, si lo hacemos más para relajarnos, o nos gusta fumar carreteando, hay que elegir una semilla y otra.

Sativa: suelen ser plantas altas y esbeltas y su ciclo de floración suele variar entre los 60 y los 90 días. Los efectos de las plantas sativas son de euforia, risa, y para los consumidores expertos, son como el café de la mañana que activa las neuronas para ponerse a funcionar. Estimulan la creatividad y la interacción, se disfrutan más los colores y los sonidos.

Índica: al contrario que las sativas, estas plantas suelen ser más pequeñas y robustas y tienen un periodo de floración más corto, de entre los 45 y los 65 días. Los efectos de estas variedades son contrarios a los de las sativas, proporcionando un efecto relajante a nivel tanto físico como mental.

Rudelaris: es la tercera familia del cannabis, la más desconocida, debido a que el cannabis rudelaris no se ha comercializado mucho debido a que no tiene efectos por sí sola, y adquiere unos efectos más sativos o más índicos, dependiendo con el tipo de variedad con la que se la haya cruzado. Las plantas son robustas y peludas y tienden a crecer más a lo ancho que a lo alto.

Otros aspectos a tener en cuenta

Tamaño: es muy importante calcular con cabeza el espacio que tendremos para nuestras plantas. Si vamos a plantar en exterior porque tenemos harto espacio hay que tener cuidado de que las plantas no lleguen a tamaños desmesurados que llamen la atención de todo el vecindario. A la hora de cultivar, es imprescindible pasar piola. Si lo que vamos a hacer es plantar en indoor, el tamaño es igual de importante. No podremos tener dentro de la carpa plantas muy grandes, que lleguen incluso a quemarse con los focos de luz y habrá que seleccionar las semillas que den plantas más chicas, que crezcan más a lo ancho que a lo alto. También existen técnicas de cultivo como el SCROG que son perfectas precisamente en estos casos.

Aroma y sabor: acá ya entra el gusto particular de cada uno. El mercado de las semillas de marihuana es tan extenso que prácticamente encontramos variedades con sabor y aroma a casi cualquier cosa. Variedades más dulces, otras más cítricas, más frutales…El abanico es muy amplio, por lo que debemos buscar la que más se acerque a nuestros gustos.

Tiempo: este factor es indispensable. Tenemos que saber, por un lado, el tiempo diario que vamos a poder dedicarle a nuestro cultivo, así como la cantidad de días que tenemos para desarrollar el cultivo. Es importante saber si nuestra pega nos va a permitir dedicarle todos los días un ratito a nuestras plantas, sobre todo en el caso de los indoor. Y también importante es saber cuánto tiempo tenemos para cultivar, porque entonces hay que elegir variedades que florezcan antes o después. Las cepas que florecen antes suelen dar menos cantidad de cogollos que las que tienen más tiempo para crecer. Pero todo dependerá del tiempo que queramos y podamos esperar a tener la codiciada cosecha.

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