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Julio 13, 2018

¿Si les decimos que pueden obtener una concentrado sin utilizar solventes, gases ni tanto aparataje? Pues hay una técnica que, si bien no es la más ‘rendidora’, sí nos puede entregar un concentrado de gran calidad y de manera muy fácil.

La técnica rosín es una manera de extraer cannabinoides por medio del calor. Para poder realizarla debemos tener solo cuatro materiales (sin contar la marihuana, obviamente): guantes tipo soldador (por seguridad), un rollo o algunos pliegos de papel para horno, un cuchillo de punta redonda y una plancha de pelo (hermana, polola, préstame la plancha).

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Para comenzar la extracción nos colocaremos los guantes (aunque no es una técnica tan peligrosa como la extracción con gas butano, nunca está demás resguardarse). Dejamos que la plancha tome temperatura, tomamos el papel de horno, lo doblamos por la mitad y en uno de los cuartos ponemos un cogollo (ojalá muy resinoso). Lo doblamos nuevamente para dejarlo entre dos capas de papel.

Luego, ponemos el cogollo cubierto de papel en la plancha para pelo y presionamos con las manos, esperamos de 20 a 30 segundos y lo sacamos. Lo abrimos, retiramos el cogollo y las partes que se pudieron desprender, y dejamos la cera en el papel.

Con el cuchillo retiramos esta ‘miel’ y la dejamos en un contenedor.  Podemos meterla en el refrigerador para que se solidifique un poco y sea más fácil manipularla. (Podemos volver a meter el cogollo en otro trozo de papel y tratar de extraer más resina de la flor)

Ya tienes tu extracto y puedes disfrutarlo como mejor te parezca.

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